Cuando los gringos hacen la chamba

El arresto del otrora secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos, no sólo es reflejo del grado de penetración del crimen organizado en las estructuras del gobierno, sino que también desacredita la lucha contra el narcotráfico.

Al general Cienfuegos, hombre que inspiraba temor y respeto, lo acusan de permitir las operaciones del cártel del H2, con presencia en Nayarit y Sinaloa, a cambio de millonarios sobornos.

No se necesita un sesudo análisis para concluir que el arresto de Cienfuegos —único en la historia de un exsecretario de la Defensa Nacional— es una traición a los soldados que diariamente se juegan la vida con los criminales; daña seriamente al Ejército y deja mal parado al país.

Hace apenas 10 meses ocurrió algo semejante en Dallas, Texas, con el exsecretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, arrestado por, supuestamente, recibir sobornos del poderoso Cártel de Sinaloa.

A destacar que de las dos capturas se enteró el gobierno mexicano después de haberse realizado.

¿Desconfianza? ¿Temor a filtraciones?

El caso es que nos enteramos del arresto del general por el tuit del canciller Marcelo Ebrard, poco después de que el embajador de Estados Unidos, Christopher Landau, lo pusiera al tanto de lo que ocurría en Los Ángeles.

La única conclusión sólida que por ahora se puede sacar es que los estadunidenses hacen la chamba ruda que corresponde a autoridades mexicanas. Éstas siguen en la utopía de que van a terminar con el crimen organizado atacando las causas que llevan a los jóvenes a delinquir.

 

  • Circuló ayer un documento del Departamento de Justicia, dirigido al juez Carol B. Amon, que acusa al general de haber “abusado de su cargo para proteger las operaciones del cártel del H2 a cambio de sobornos”.

Agrega que esa organización del narcotráfico, con presencia destacada en Nayarit y Sinaloa, es extremadamente violenta. Tortura y asesina.

“Ha traficado hacia Estados Unidos miles de kilos de cocaína, heroína, metanfetaminas y mariguana”, puntualiza.

El cártel del H2, con influencia en Nayarit y Sinaloa, es dirigido por Juan Francisco Patrón Sánchez, conocido como El H2, según el documento.

“El cártel tiene numerosas células de distribución en Estados Unidos: Los Ángeles, Las Vegas, Ohio, Minnesota, Carolina del Norte y Nueva York. Generó millones de dólares”.

El documento dice que desde el 14 de agosto del 2019 la juez Vera M. Scanlon giró orden de aprehensión en contra de Cienfuegos. El gran jurado del distrito este de Nueva York lo acusó, además, de lavado de dinero.

Cienfuegos, secretario de la Defensa con Enrique Peña Nieto (2012-2018), fue detenido el jueves por agentes federales en Los Ángeles, pero será trasladado a Nueva York para ser procesado en las próximas semanas.

 

  • En la comunidad electoral están convencidos de que hubo “mano negra” en el tema del registro de los partidos.

Muy en corto nos dicen que Julio Scherer y Ricardo Monreal presionaron a los magistrados del TEPJF con la amenaza de quitarlos.

El Tribunal Electoral resolvió otorgar el registro a tres nuevos partidos que presumen alianza con AMLO: Encuentro Solidario, evangelista, Fuerza Social por México, del sindicalista Pedro Haces: y Redes Sociales Progresistas, vinculado a Elba Esther Gordillo.

Le negaron el registro, entre otros, a México Libre, de Margarita Zavala y Felipe Calderón.

 

  • Hay alguien que quiere quedar bien con el presidente López Obrador y la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum.Hablamos de la diputada local independiente, Teresa Ramos. Nos dice que pedirá al Congreso de la Ciudad de México una consulta ciudadana para ver si se regresa la estatua de Colón a Avenida Reforma.

El año pasado, la diputada Ramos ya había propuesto retirar todos los monumentos de Cristóbal Colón y de Hernán Cortés. Algo logró con el descubridor de América. Le falta el conquistador.

No sabemos si es coincidencia o contubernio, pero surge una pregunta: ¿para qué pelearse con la historia?

 

  • No deja de levantar polvo la propuesta de la diputada de Oaxaca, Magaly López Domínguez, de reformar el Código Civil de la entidad para que personas que se asuman como trans puedan “reconocer” su género desde los 12 años. Sus detractores nos hacen notar que a esa edad un menor no tiene capacidad de tomar decisiones jurídicas de vida. Destacan la “incongruencia” de la legisladora:

“Esta propuesta es contraria a la iniciativa que presentó de ventas de bebidas y alimentos a menores. Recordemos que ese proyecto sólo prohibía la venta a niños y adolescentes. Eran los padres quienes decidían si comen esos productos”.

Add a Comment